• Clara López

Algunas razones para empezar un psicoanálisis

¿Sientes que algo no está bien contigo y no sabes qué es? ¿Te has sentido más triste, inquietx, angustiadx o con más malestar que de costumbre? ¿Tratas de haces cambios, pero algo te impide lograr lo que te propones? ¿Piensas que quizás sea momento de buscar ayuda profesional y no sabes si el psicoanálisis sea para ti? Te invitamos a conocer más sobre los motivos de consulta que han llevado a varios descubrir que un análisis era justo lo que les hacía falta.


1. “Tengo ansiedad y ni sé bien por qué”


Sentir ansiedad o angustia es una de las principales razones para buscar iniciar un psicoanálisis. El sentimiento constante de alarma y miedo, sentirse desorientado o descontrolado sin que exista un motivo “lógico” y la sensación de que algo catastrófico y devastador está por ocurrir, son como un grito que interrumpe la vida cotidiana.


La ansiedad se relaciona con temas y construcciones inconscientes, por eso rara vez se entiende qué la está causando; pero, incluso cuando se sospecha qué la provoca, muchas veces no es suficiente para desarticularla y el malestar persiste.


La ansiedad y sus orígenes no desaparecen con el simple paso del tiempo, por el contrario, puede incrementarse hasta que sea insoportable y tengamos constantes ataques de pánico, incluso puede paralizar nuestra vida.


El psicoanálisis trabaja justamente con el inconsciente y permite profundizar hasta encontrar cuáles son las raíces de esa ansiedad. Al desdoblar y descubrir los componentes de lo que nos genera ansiedad, es posible disminuirla, incluso desarticularla por completo.


2. “No tengo ganas de nada, me siento muy triste, vacío y sin motivación”


Sentirse profundamente triste, o apáticx o desmotivadx, sin ganas de hacer eso que antes se disfrutaba, o sentir un vacío que carcome, o sentir que algo dentro de unx se colapsó y algo dejó de tener sentido, son sensaciones que frecuentemente llevan a buscar un psicoanálisis.


¿Qué hay detrás de esas sensaciones y sentimientos? Depende de la historia, contexto y situación personal de cada quien. Así como con la ansiedad, difícilmente desaparecen con el solo paso del tiempo, así igual con el vacío o desánimo: pueden ignorarse o hacerse a un lado, sin embargo, el malestar y sus raíces, seguirán ahí.


Un psicoanálisis ofrece un espacio para explorar esos sentimientos de vacío o sin-sentido, darles un contenedor para evitar sentirnos desbordados por ellos, y explorar qué se está jugando de nosotros para abrir otras posibilidades.


3. “Me pasó algo muy fuerte y no sé qué hacer o cómo procesarlo”


Sea una pérdida (un trabajo, una relación de pareja, un ser amado), un evento violento (delitos, crímenes, guerras), una enfermedad o accidente, o cualquier otra situación significativo, hay eventos traumáticos que marcan la vida por la magnitud del impacto negativo y por los efectos posteriores.


Cuando ocurre algo similar, usualmente primero hay un momento de shock y después vienen una serie de consecuencias, originadas por ese evento. Algunas veces, no se encuentra relación entre esas conductas o sentimientos (adiciones, ansiedad, insomnio u otras) y el evento traumático, pero existe un vínculo y continuará mientras no se trabaje todo lo que impactó esa situación.

Un psicoanálisis permite dar cuenta y darnos cuenta de lo que implica ese trauma y las consecuencias y ramificaciones que tiene en nuestra vida, sin que quedemos rebasadxs o anuladxs por una marejada de emociones incomprensibles.


4. “Quiero cambiar y hacer otras cosas, pero algo que no entiendo me lo impide”


A partir del lunes, empezaré una vida más saludable ¿por qué será que llega el lunes y eso simplemente no ocurre, sin importar que tan segurxs parezcamos estar? De ahora en adelante, buscaré relaciones diferentes ¿por qué será que siempre acabo con personas tan parecidas si justamente es lo que no quiero?


Hay ocasiones donde nuestro deseo consciente y nuestras acciones o resultados, van en sentidos opuestos, con una profunda incongruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Hay veces donde incluso puede llegar a sentirse como si estuviéramos malditos o predestinados de alguna forma a esas situaciones no deseadas.


Esas misteriosas repeticiones, esa incomprensible falta de voluntad y esas incongruencias, están vinculadas con aspectos de nuestra psique, particularmente aspectos inconscientes. Por ser inconscientes, no sabemos qué ocurre en nosotrxs para llevarnos a esa situación inescapable.


No se trata de una cuestión de decisión o fuerza de voluntad; se trata de explorar qué ocurre realmente detrás de esas incongruencias, detrás de esas acciones que decimos conscientemente no desear, y entonces poder cimentar un camino para llevar a cabo lo que realmente queremos.


5. “He estado en otras psicoterapias, pero siento que no me han funcionado”


Las psicoterapias y el psicoanálisis abordan de manera diferente una misma situación. A grandes rasgos, mientras que una psicoterapia puede enfocarse más en un solo tema, con una estrategia y resultado más trazado, el psicoanálisis parte de que ese tema no puede comprenderse sino como parte de una red con diferentes enlaces, algunos inconscientes. El psicoanálisis es como un videojuego de mundo abierto, donde se trata de explorar y que cada persona trace su propio camino, analizando y desarticulando conflictos inconscientes.


Son diferentes estrategias y depende de qué esté buscando cada persona. En ocasiones, sucede que alguien estuvo en psicoterapia y trató un tema específico satisfactoriamente, pero, al no haber dado cuenta de los vínculos ocultos y raíces de ese tema, surge de otras formas. Es entonces cuando se opta por buscar un psicoanálisis.


6. “Empecé a estudiar algo de psicoanálisis y quiero saber cómo funciona”


Es frecuente que, al momento de empezar a estudiar la teoría psicoanalítica, algo de eso empieza a hacer eco dentro de nosotrxs. La teoría de Freud, Lacan y otros autores nada nos va a enseñar sobre nosotrxs mismxs específicamente, sin embargo, algunos temas pueden hacer suficiente resonancia para despertar la inquietud de buscar un análisis y abrir un espacio a conocer esos que no sabíamos estaba ahí.


Es importante añadir que es fundamental que toda persona que quiera ejercer como psicoanalista, pase por un análisis antes (y durante), no solamente por el valor didáctico, sino principalmente por la importancia de trabajar temas y nudos psíquicos propios para prevenir (lo más posible) que hagan interferencia en nuestra práctica.



Estos son algunos de los motivos más comunes para buscar iniciar un análisis, mas, siempre se trata de una decisión personal y hay tantos motivos como hay personas en análisis. Al final, un factor determinante es la cosquilla de explorar y conocer las causas de una pregunta, un malestar o un enigma que sentimos en nosotrxs.


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