• Lourdes Sanz Moguel

5 señales que alertan sobre la depresión

¿Sientes tristeza, desinterés o irritabilidad? ¿Te culpas o reprochas constantemente? ¿Sientes menos energía, fatiga, te cuesta trabajo dormir o han cambiado tus hábitos? Podrías sufrir depresión.


¿Qué es la depresión?


La depresión es una mezcla de sentimientos que está he­cha de tristeza intensa, de culpa invasora, de angustia mayor que la habitual y de riesgo de autodestrucción.


La depresión, como padecimiento psíquico, apunta a un abandono del sujeto, es decir, la persona se deja de lado a sí misma, lo que acostumbraba hacer o ser y que le sostenía en la vida y en relación con las demás personas.



¿Qué provoca la depresión?


La violencia, la exposición a la violencia, las pérdidas -de seres queridos o situaciones importantes- el duelo y las experiencias traumáticas en general -actuales o vividas- pueden ser elementos detonadores de la depresión, sobre todo si no se les da la atención y espacio para procesarlas, identificar las afectaciones que nos producen y sanarlas.


La depresión no siempre sobreviene tras la experiencia de un evento doloroso o traumático, no siempre puede ser ligada a una situación concreta o algún suceso, a veces simplemente aparece “sin razón aparente”, por eso es muy difícil de entender.


¿Cuáles son las señales de la depresión?


1. Tristeza generalizada

Aunque en ocasiones se puede identificar que fue lo que originó los sentimientos depresivos, no siempre hay claridad en lo que provoca esa desolación que invade todos los ámbitos de la vida y que lleva a perder interés en todo lo que sucede a mi alrededor.


2. Pérdida de interés y abandono

La depresión provoca también que la persona deje de interesarse en todo lo que ocurre a su alrededor. El trabajo, estudios, deportes, actividades recreativas, sociales y familiares se viven como tareas extremadamente difíciles.


En algunas ocasiones el desinterés percibido por los demás, genera problemas adicionales en las relaciones familiares, en las vinculaciones o actividades laborales, escolares, sociales y hasta en la convivencia.


En otras, la persona simplemente abandona algunas de ellas, deja de frecuentar amigos o familia o hasta abandona trabajo o estudios.


3. Irritabilidad, aislamiento, autorreproches.

La persona deprimida tiende a sentirse enojada y a encerrarse en sí misma a la vez.

En este estado fácilmente comienza a culparse, frente a sí y frente a los demás, comienzan los autorreproches y descalificaciones de sí misma, se siente avergonzada, inadecuada y la espiral continúa.


4. Cambios en hábitos de alimentación, sueño, higiénicos y de arreglo personal.

La depresión genera angustia y ansiedad, que puede provocar, en términos de sueño: insomnio o somnolencia; en términos de nutrición trastornos alimenticios, sea exceso en comer, -particularmente comida chatarra- o en dejar de comer.


La pérdida de interés producto de la depresión invade también el ámbito personal y la persona se abandona a sí misma, deja de cuidarse tanto en lo físico como en lo emocional. Deja asearse, de arreglarse, de nutrirse, de tomar medicamentos, de relacionarse con otros, de divertirse, de disfrutar.


5. Angustia, ataques de pánico y otras manifestaciones psicosomáticas.

Cuando los sentimientos asociados a la depresión escalan, rebasan el control emocional de la persona y pueden presentarse angustia extrema y ataques de pánico en donde falta el aire, hay malestar general, en ocasiones alteraciones en presión o ritmo cardíaco, sensación de despersonalización o fragmentación.


¿Qué hacer si creo que tengo depresión?


La depresión puede iniciar gradualmente y por tanto hacer difícil su identificación, pero una vez que la hemos identificado, es importante tomar las medidas de atención profesional que son necesarias.


La Organización Mundial de la Salud, define la depresión como una enfermedad que constituye un problema de salud serio, sobretodo cuando es recurrente o cuando su intensidad es moderada a grave. En casos extremos puede llevar al suicidio. Igualmente, la OMS señala que la depresión puede afectar en cualquier etapa de la vida, pero estadísticamente, en la actualidad afecta principalmente a adolescentes y jóvenes.


La depresión no se extingue con el paso del tiempo, con voluntad o con ignorarla, si no se atiende, se profundiza y agrava, por ello es importante identificar sus señales oportunamente, tanto en nosotrxs mismos como en jóvenes, adolescentes y niños.